Jubilación para personas con discapacidad

Jubilación personas discapacidad

La jubilación para personas con discapacidad tienen una ventaja principal: la edad. Se permite la jubilación a una edad más temprana sin padecer por ello ninguna penalización de las que se aplican habitualmente en caso de jubilación anticipada.

Sin embargo, tener reconocida una discapacidad no es suficiente para lograr la llamada «bonificación en la edad de jubilación». Es necesario cumplir una serie de requisitos, no excesivamente rigurosos, que se explican en este artículo.

En mayo de 2023 se aprobó el Real Decreto 370/2023 que mejoraba el acceso a la jubilación para personas con discapacidad igual o superior a 45%. Este artículo está actualizado y adaptado a esa reforma.

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Breve introducción

Es importante, para empezar, no confundir la incapacidad permanente de la discapacidad. La primera se reduce al ámbito laboral, es una reducción de la capacidad laboral que va asociada a una pensión (habitualmente, aunque en casos, una indemnización).

Sin embargo, la discapacidad tiene un significado más genérico, se refiere a limitaciones físicas, psíquicas o sensoriales que limitan de forma general a la persona que las padece, pero que no necesariamente afectan a su capacidad laboral. La discapacidad se reconoce en un grado porcentual y tiene asociadas numerosas ventajas laborales, fiscales, administrativas, etc.

Por otro lado, en lo que a jubilación se refiere, también deben distinguirse dos normas:

  • La jubilación para personas con discapacidad igual o superior al 45% que padezcan determinadas patologías. Se regula en el Real Decreto 1851/2009.
  • La jubilación para personas con discapacidad igual o superior al 65% sin que esté asociada a ninguna patología o dolencia concreta. Se regula en el Real Decreto 1539/2003.

Jubilación con discapacidad del 33%

Por el momento, las personas con un grado de discapacidad del 33%, o incluso superior, sin que se encuadren en uno de los dos supuestos que explicaré a continuación, no tienen especiales ventajas en lo referido su jubilación.

La ley contempla únicamente dos beneficios en materia de jubilación.

En caso de jubilación parcial se relaje la cotización mínima exigida (33 años), que para trabajadores discapacitados, sería únicamente de 25 años.

Además, la reforma de mayo de 2023 prevé también que en caso de padecer alguna de las patologías que se enumeran en el siguiente apartado, que devenga en una discapacidad, como mínimo del 33%, pero sin alcanzar el 45% requerido, es posible sumar todos los grados de discapacidad derivados de otras patologías, cuando, en su conjunto, superen el 45%. En esos casos, sería posible acogerse a la bonificación en la edad de jubilación que se explica justo a continuación.

Jubilación con discapacidad del 45%

Existe una edad de jubilación anticipada a los 56 años para trabajadores que padezcan una discapacidad, como mínimo del 45%, pero además, tengan diagnosticada alguna de las dolencias o patologías que se enumeran a continuación.

En mayo de 2023 se aprobó una reforma mediante el Real Decreto 370/2023 que rebajaba el tiempo mínimo trabajado en situación de discapacidad bajo una de las patologías o dolencias que se citan. Anteriormente eran 15 años trabajados como mínimo, actualmente son 5 años.

Esto significa que, independientemente de los años trabajados durante la vida laboral, para conseguir la jubilación a los 56 años, es necesario haber trabajado 5 años en situación de discapacidad.

Otra novedad de la última reforma es que, como se ha comentado en el apartado anterior, permite la suma de grados de discapacidad que provengan de distintas dolencias, siempre que sumen más de 45% y que una de las patologías que se enumeran seguidamente, ocasionen una discapacidad del 33%, como mínimo.

Dolencias que dan derecho a la jubilación a los 56 años

Para disgusto de muchos, la reforma de mayo de 2023 no amplió las dolencias o patologías que abren la puerta a una jubilación anticipada a los 56 años sin penalización. Sin embargo, se ha aprobado un procedimiento más ágil para la inclusión y ampliación de la lista de patologías que sigue a continuación:

a) Discapacidad intelectual.

b) Parálisis cerebral.

c) Anomalías genéticas: síndrome de Down, síndrome de Prader Willi, síndrome × frágil, osteogénesis imperfecta, acondroplasia, fibrosis quística o enfermedad de Wilson.

d) Trastornos del espectro autista.

e) Anomalías congénitas secundarias a la talidomida.

f) Secuelas de polio o síndrome postpolio.

g) Daño cerebral (adquirido): traumatismo craneoencefálico, secuelas de tumores del SNC, infecciones o intoxicaciones.

h) Enfermedad mental: esquizofrenia, trastorno bipolar.

i) Enfermedad neurológica: esclerosis lateral amiotrófica, esclerosis múltiple, leucodistrofias, síndrome de Tourette o lesión medular traumática.

Jubilación con discapacidad del 65%

Finalmente, llegamos a trabajadores discapacitados con alto porcentaje de discapacidad. Tienen su propia regulación, que nada tiene que ver con la anterior: el Real Decreto 1539/2003, que ya cumple dos décadas y habla de minusvalía, como se denominaba anteriormente a la discapacidad.

Para empezar, no se precisa padecer ninguna dolencia o patología concreta. Cualquier enfermedad, afección, lesión o reducción sensorial daría derecho a una reducción en la edad de jubilación, siempre que se tenga reconocido y certificado un grado de discapacidad del 65%.

En este caso, no hay una edad concreta de jubilación, sino que se aplican reductores sobre la edad de jubilación ordinaria (65, 66 ó 67 años, según el tiempo que se haya cotizado).

Reductores de edad

Se contempla una reducción de 0,25 años por cada año trabajado en situación de discapacidad igual o superior al 65%.

Por ejemplo, una trabajador que tiene 30 años cotizados, pero únicamente 10 trabajados en situación de discapacidad, podrá adelantar su jubilación 2,5 años en comparación con la edad que le correspondería de forma ordinaria.

En caso de que la persona necesite ayuda para actos básicos de su vida, este reductor se incrementa a un 0,5% por cada año trabajado con discapacidad igual o superior al 65%.

Si tomamos el mismo ejemplo anterior, en este caso la reducción sería de 5 años.

En cualquier caso, una vez aplicados estos reductores, la edad de jubilación no podrá ser inferior a los 52 años. Es la edad mínima que se contempla.

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