Trabajar después de la jubilación

Trabajar después jubilación

Vigilar obras y dar de comer a las palomas no es para todos. Lo que algunas personas quieren hacen una vez alcanzada su edad de jubilación, es seguir trabajando.

Por norma general, la jubilación es incompatible con el trabajo, eso sí, hay muchas fórmulas para demorarla o compatibilizarla, las cuales se deben conocer y cursar correctamente, para evitar problemas con el Instituto Nacional de la Seguridad Social y la Inspección de Trabajo.

En este artículo las resumiremos todas las posibilidades de combinar jubilación y trabajo, y a su vez, enlazaremos otros artículos que te permitirán ampliar información.

Publicidad: Si quieres saberlo todo sobre la jubilación, no te pierdas mi nuevo libro De cara a la jubilación: información actualizada y adaptada a las últimas reformas + consejos para que tu pensión sea la mejor posible. Click en la imagen para compararlo:

La jubilación demorada

Por norma general, la jubilación es voluntaria. Nadie puede obligar a una persona a jubilarse. Hay casos de jubilación forzosa, pero que no suponen la obligación de solicitar la pensión, sino la extinción de la relación laboral o de la prestación por desempleo debido al cumplimiento de la edad de jubilación ordinaria. (Véase este artículo).

Sin embargo, cualquier persona, ya sea trabajador o autónomo, puede prolongar su vida laboral de forma indefinida una vez cumplida la edad de jubilación ordinaria.

De hecho, demorar la jubilación está gratificado, con un porcentaje adicional del 4% sobre la pensión de jubilación por cada año trabajado adicionalmente o con un complemento económico abonado en pago único.

Jubilación activa

Otra posibilidad para quien no quiere jubilarse completamente, es acogerse a la jubilación activa o envejecimiento activo como se nombra en la ley. Permite trabajar y cobrar un salario (o tener ingresos, si eres autónomo) y además, cobrar un 50% de la pensión. 

Si eres autónomo y tienes a un trabajador contratado, podrás cobrar el 100% de la pensión de jubilación mientras mantienes tu negocio abierto.

Se puede solicitar un año después de cumplir la edad ordinaria, normalmente a los 66 años, siempre que no se haya solicitado previamente la jubilación ordinaria. Y además, es requisito obligatorio haber cotizado lo necesario para cobrar un porcentaje del 100%, esto son, como mínimo 36 años y medio.

Jubilación parcial tardía

Es hermana de la jubilación parcial anticipada, con la diferencia de que; en lugar de solicitarla antes de los 65 años, se solicita después.

Llegada la edad de jubilación, la relación laboral se mantiene y prolonga, pero la jornada se reduce entre el 25% y el 50%, a la vez que se cobra una pensión de jubilación proporcionalmente inversa a la reducción de jornada.

Los requisitos de acceso son más relajados, solo se precisan 15 años cotizados (no 33 como en el caso de la parcial anticipada) y además, no es obligatorio para el empresario firmar un contrato de relevo con otro trabajador.

Jubilación flexible

Prima hermana de la jubilación parcial tardía, aunque en lugar de prolongar una relación laboral preexistente, la flexible supone el acceso a un trabajo a tiempo parcial, con posterioridad a la jubilación plena, y siempre con una jornada parcial entre el 25% y el 50%.

Se trata de una modalidad de jubilación para personas que, tras jubilarse, han encontrado un empleo. Comporta la reducción de la pensión de jubilación en la medida equivalente a la jornada a tiempo parcial que se realice.

Antes de iniciar el trabajo, es obligatoria la comunicación previa al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

Trabajos de escasa cuantía tras la jubilación

A pesar de la incompatibilidad general que existe entre la jubilación y el trabajo, hay una excepción en la norma, concretamente, en el art. 213.4 de la Ley General de la Seguridad Social, según el cual, la pensión de jubilación es compatible con trabajos por cuenta propia cuyos ingresos anuales totales no superen el salario mínimo interprofesional (SMI) en cómputo anual.

Quienes realicen estos trabajos no estarán obligados a cotizar por las prestaciones de la Seguridad Social, aunque tampoco generarán nuevos derechos.

Podrán generar estos ingresos como trabajadores autónomos y a la vez, cobrar su pensión de jubilación.

Aunque el alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) como trabajadores autónomos no depende, por el momento, únicamente de los ingresos del pensionista, sino también de la habitualidad con la que ejerza la actividad. Por lo que esta posibilidad cabe para actividades esporádicas, pero no es del todo recomendable para actividades habituales que a criterio de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) puedan ocasionar un alta de oficio en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), aunque se facture por debajo del SMI.

Lógicamente, quienes ejerzan estos trabajos, deben cumplir todas las normas de otros ámbitos distintos a la Seguridad Social: administrativas, fiscales, ordenanzas municipales, etc.

Jubilación y trabajo para los artistas

A partir de 1 de abril de 2023 entra en vigor la jubilación artística que permite cobrar importe íntegro de la pensión de jubilación y realizar a su vez cualquier actividad artística, tanto por cuenta propia como por cuenta ajena.

Están comprendidas como actividades artísticas: dramáticas, de doblaje, coreográfica, de variedades, musicales, canto, baile, de figuración, de especialistas, de dirección artística, de cine, de orquesta, de adaptación musical, de escena, de realización, de coreografía, de obra audiovisual, artista de circo, artista de marionetas, magia, guionistas, y cualquier otra que tenga cabida según la Ley de Propiedad Intelectual.

Scroll al inicio