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¿Vale la pena adelantar la jubilación?

Adelantar la jubilación es algo que interesa poderosamente a muchas personas. Pero a veces solicitar la jubilación anticipada no es lo más inteligente, aunque otras veces sí, todo depende de las circunstancias. Hay que elegir el momento adecuado.

¿Qué circunstancias debemos tener en cuenta antes de tomar la decisión de adelantar la jubilación? Te lo explicamos en este artículo.

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¿Qué penalización se te aplicará?

Cuando se solicita la jubilación anticipada, tanto en la modalidad voluntaria como en la involuntaria, se aplica una penalización sobre la pensión que perdura toda la vida, al contrario de lo que algunos creen, no se recupera cuando se alcanza la edad ordinaria de jubilación.

Si solicitas la jubilación anticipada voluntaria te pueden aplicar una penalización desde el 2,81% hasta el 21% de tu pensión.

Si puedes optar a la jubilación anticipada involuntaria las penalizaciones se mueven desde un 0,5% hasta el 30% (recordemos que con esta modalidad se pueden anticipar hasta 4 años.

Por tanto, es fundamental valorar la penalización que pesará sobre nuestra pensión, teniendo en cuenta que no serán solamente unos años, sino el resto de nuestra vidas. No vale la pena adelantar la jubilación si a cambio, debemos perder, por ejemplo, un 20% (quinta parte) de nuestra pensión, mejor será esperar un poco a que la penalización baje.

¿Cuánto queda hasta la próxima revalorización y de cuánto será la misma?

Desde la reforma de las pensiones de diciembre de 2021 todos los años las pensiones se revalorizan según la variación interanual del IPC. En el año 2022 se revalorizaron el famoso 8,5% y este año 2023 se revalorizarán si nada cambia, un 3,8%.

Muchas personas aprovechan estas revalorizaciones para jubilarse a finales de año, con una de las penalizaciones comentadas en el apartado anterior, pero que en todo o en parte, puede ser compensada por la revalorización. 

Jubilarse en diciembre fue tendencia en 2022 y este año 2023, también lo está siendo, aunque en menor medida.

¿Cuál fue el IPC de los últimos 2 años?

El art. 209 de la LGSS dice que para calcular la pensión de jubilación se toman las bases de cotización de los últimos 25 años.

El caso es que todas estas bases de cotización mensuales, que no son pocas, a excepción de los 2 últimos años se actualizan según la variación experimentada por el IPC. Una base de enero del año 2000, no tiene el mismo valor en el momento en que se cotizó, que en la actualidad.

Dice la norma que el IPC de los 2 años anteriores a la jubilación se excluye, y eso supone que si una persona se jubila en 2023, sus bases de cotización se actualizarán según el IPC hasta 2021. En cambio, si se jubila en 2024, sus bases de cotización se actualizarán con el IPC hasta 2022.

Por cuanto el IPC de 2022 fue muy elevado, las bases de cotización una vez actualizadas son mayores si la jubilación se solicita en 2024, que si se solicita en 2023. ¿Eso significa que sí o sí sea más favorable jubilarse en 2024? No siempre, porque hay otras circunstancias a valorar que pueden pesar más que esta.

¿Cuáles eran tus bases de cotización hace 25 años?

Como hemos dicho, la pensión de jubilación se calcula tomando las bases de cotización de los últimos 25 años, aunque este periodo se irá ampliando gradualmente a partir del año 2026.

En cualquier caso, sea cual sea el periodo que corresponda, lo cierto es que, cada mes que pasa, se elimina una base de cotización antigua para dejar paso a una nueva. Si la antigua una vez actualizada es de 4.000 euros y la nueva es de 1.500 euros, las cuentas son claras, cada mes que pasa le estamos quitando 2.500 euros a nuestra base reguladora.

Y seguramente, no sea la circunstancia que más pesa para tomar la decisión de adelantar la jubilación o no hacerlo, pero es otra más entre las que deben valorarse.

¿Ya estás por encima de la máxima?

Hay una pensión máxima, por tanto, por mucho que cotices, no vas a cobrar más pensión que la máxima permitida por el sistema.

Pero cuidado, la pensión máxima por jubilación anticipada no es la misma que por jubilación ordinaria:

En caso de jubilación anticipada voluntaria, la penalización se aplica sobre la pensión máxima (con las reservas de la enrevesada disposición transitoria 34). Y en caso de jubilación anticipada involuntaria, por cada trimestre que se adelanta la pensión de jubilación, se reduce la máxima un 0,5%.

Si ya estás por encima de la máxima ordinaria, puedes calcular la pensión máxima por jubilación anticipada y si conviene, solicitarla, en caso contrario, seguir esperando.

¿Cuál es tu situación laboral?

Finalmente, la situación laboral es otra circunstancia a valorar.

No es lo mismo estar trabajando, con un buen salario, una buena base de cotización y un empleo que te hace sentir realizado y en el cual te respetan los derechos laborales, que estar desempleado, cobrando el subsidio e incluso, en algunos casos, pagando una cuota mensual de convenio especial para no perder pensión de jubilación.

Una persona desempleada que cobra 480 euros de subsidio para mayores de 52 años, que puede cambiar esa circunstancia por una pensión de jubilación de 2.000 euros, puede sentirse atraído por una jubilación anticipada, y más incluso si está pagando un convenio especial.

Realmente puede ser una buena decisión, siempre que no recaiga sobre la pensión una penalización demasiado elevada que aconseje esperar un poco más.

Recuerda que, si quieres un estudio personalizado sobre la conveniencia de adelantar la jubilación y elegir el mes más adecuado para hacerlo, puedes contratar los servicios de un abogado especialista en pensiones de jubilación escribiendo a través del formulario de consultas.