Cotización mínima jubilación

Cotización mínima para la jubilación

Por el momento el sistema de pensiones se sostiene gracias a las cotizaciones, de hecho, por ese motivo, para acceder a la jubilación contributiva se precisa una cotización mínima de 15 años durante toda la vida laboral y al menos 2 años comprendidos dentro de los 15 anteriores a la jubilación.

Son las llamadas carencia genérica (15 años) y carencia específica (2 años). El incumplimiento de las mismas supone la denegación de la pensión de jubilación. En esos casos, se puede valorar una pensión no contributiva.

Al margen de esta norma general, existen excepciones: los trabajadores a tiempo parcial y los desempleados que pueden acogerse a la doctrina paréntesis.

¿Cómo se consiguen las cotizaciones necesarias? Existen diversas formas, las cuales veremos en este artículo.

Trabajadores a tiempo parcial

Cualquier trabajador que haya tenido periodos de contratación a tiempo parcial y observe su vida laboral, podrá comprobar cómo los días cotizados a tiempo parcial no coinciden con los días naturales de alta en la empresa.

Por poner un ejemplo fácil: dos años de trabajo (730 días) a media jornada (50%) en la empresa, cuentan como un año (365 días). Aunque realmente son dos, en la vida laboral solo consta un año cotizado.

La última reforma de las pensiones equipara los días trabajados a tiempo parcial, con los trabajados a tiempo completo, y aunque esta entrará en vigor en octubre de 2023, hasta la fecha seguirá rigiendo el coeficiente global de parcialidad, que en términos prácticos, supone que a los trabajadores a tiempo parcial se les rebaja la cotización mínima exigida a fin de equipararla a los días naturales trabajados a tiempo completo. En octubre de 2023 este coeficiente global de parcialidad, desaparecerá.

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Doctrina paréntesis

Para desempleados de larga duración que no cumplen con el requisito de 2 años cotizados dentro de los 15 años anteriores a la jubilación (carencia específica) existe la denominada doctrina del paréntesis.

Si la persona desempleada ha estado inscrita ininterrumpidamente como demandante de empleo desde la extinción de su última relación laboral hasta su jubilación, y por el motivo que sea, no ha cobrado el subsidio ni ha cotizado de ningún modo, se aplica la llamada doctrina paréntesis.

A quienes se aplica esta doctrina, los 2 años para el cumplimiento de la carencia específica, se deben buscar entre los 15 anteriores desde la extinción de su última relación laboral, no desde la jubilación. 

Es requisito indispensable que hayan estado inscritos de forma ininterrumpida como demandantes de empleo. Si esta inscripción como demandante de empleo en el servicio público de empleo se interrumpe, no es aplicable la doctrina.

¿Qué cotizaciones sirven para la jubilación?

Los periodos de carencia se completan cotizando a la Seguridad Social en cualquiera de sus regímenes.

Incluso si se cotiza en distintos regímenes, por ejemplo, el Régimen General y el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), el cómputo recíproco de cotizaciones permite que se sumen las cotizaciones en ambos para tener por cumplidos los periodos de carencia.

El trabajo por cuenta ajena o como autónomo es la forma habitual y más normal de cotización a efectos de jubilación, incluyendo la carencia lógicamente. Sin embargo, el pluriempleo simultáneo (dos trabajos en un mismo periodo), cuenta como un único periodo cotizado, no dos. Por ejemplo, un año trabajando en dos empresas, a efectos de carencia, será un año cotizado.

La prestación por desempleo también cotiza a efectos de jubilación y del cumplimiento del periodo de carencia.

Sin embargo, el subsidio por desempleo para mayores de 52 años, que tiene asignada una base de cotización para la jubilación y mejora el porcentaje aplicable a la base reguladora, no cotiza a efectos de cumplir el periodo de carencia (así lo estable la norma), sin embargo, se presume que quien cobra el subsidio cumple los periodos de carencia, pues en caso contrario, no le reconocerían el subsidio.

Los convenios especiales suscritos con la Tesorería General de la Seguridad Social también cotizan a efectos de alcanzar la carencia necesaria para acceder a la jubilación.